A little part of my world

10.11.13

Tenacidad.




Celestine sintió como cada poro de su piel hervía, cada uno de los filamentos energéticos de su cuerpo temblaba, y algo indescriptible hacía de marco en su pecho para dar lugar a la sensación de que todo había cambiado.
Quizá y la situación fáctica a su alrededor tuviera identidad con lo que ella había percibido hasta instantes atrás.
Tal vez y desde alguna visión no habría habido más que una confirmación.
Pero ella, su yo construido, el cuerpo que habitaba, y su alma, al unísono eran conscientes de todo lo que estaba por acaecer.
Alzó su mirada y observó en derredor. Estaba rodeada por belleza.
Las copas de los árboles se mecían con el pasaje del viento, las herbáceas sobre las que ella se recargaba sigilosamente se mostraban acariciar a partir de la brisa, dotándose de mayor vida que la propia, aquella de la que se encontraban impregnadas.
Esas tonalidades verdes que tanto amaba habrían capturado su atención una vez más cuando sus pupilas se posaren en ellas, como tantos atardeceres, si no fuera por el movimiento que había en el interior de la fémina.
Levantose de pronto, casi sin dar orden a sus músculos y la languidez de su delgada figura de pronto pareció desaparecer, dando lugar entonces a lo que fuere el surgimiento de un nuevo ser.
Y su mirada, tan impregnada de ternura, inocencia y bondad, dejó lugar la lozanía, de la cual también se tiñó su rostro cuando una honda carcajada nació de su garganta y se esparció por el lugar.
Rióse con ganas, casi con furia, permitiendo que su fisonomía toda se movilizase al compás del carcajeo, y fue entonces, cuando decidió emprender aquel viaje que jamás hubiera imaginado comenzaría.
La transmutación de cada fibra de lo que a ella le parecía su esencia, suave como el algodón, en el volcán en erupción de la bravía.
Si el camino se construye en cada paso del andar, absolutamente todo daría un vuelco entonces, de la X saltaría a la Y y luego y por último a la Z hasta conformarse lo que ella a partir de entonces denominaría:
Tenacidad.

27.3.13

Conocer.




Impresiones mentales recopiladas.
Reacciones desde el inconsciente.
Pensamientos basados,
en experiencias.
Segmentos del tiempo.
Unificaciones estáticas.
Viajes al pasado.
Contacto entre caminos.
Evoluciones entrelazadas.
Profundidad creada.

Carencia.

¿Plenitud?

Conexión.

No te puedo descubrir,  cuando miro no veo en vos sino en mí.
Te recorro con mis pupilas, capturo tus expresiones, sos reflejo.
Tu voz delinea ideas en apariencia externas a lo que me es intrínseco.
Vociferás argumentos tan diferentes a los que suelo esgrimir...
Soy incapaz de afirmar que comprendo cada palabra cuando la exteriorizás.
Que entiendo a qué apuntás cuando te expresás.
Porque yo no te oígo, me escucho en tus vocablos.

Y no se trata de juzgar,
O pormenorizar.
Como algo que podamos abandonar.

Carcazas, disfraces, barreras.
Estamos tan separados.
Serán los cuerpos, la mente, quizá.

Aún no he aprendido a conocer.
¿Alguien lo ha hecho?
Ideo yoes, construyo vos.
Será que sos quién creo que sos,
¿O tan solo me relaciono con el personaje que creé?

Dudaría, quizá aún más…
Si no fuera por aquella extática sensación,
El pasaje de energía desde tu mirada a la mía,
La inmutabilidad de los sentires cuando guardamos silencio y, así, inmóviles por dentro y fuera, ya no nos enredamos.

Y nos entendemos tanto,
Que los paradigmas, ideologías,
Pensamientos, estructuras…
Se autodestruyen.
Vacíos ya de la necesidad de recorrer nuestras máscaras.
 
Y somos, tan solo.
En ese instante.